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Armonización de controles de inocuidad de alimentos: 479 inspectores se graduaron de los cursos de inspección de alimentos y auditoría alimentaria impartidos en el marco de la Escuela Virtual de Inspección de Alimentos en Centroamérica y República Dominicana, lo que posibilitó la consolidación de una red de expertos en el tema.

Fortalecimiento de las medidas sanitarias en el Caribe: Un conjunto de esfuerzos institucionales, sumados a la acción con socios como la UE, fortaleció las capacidades de la región caribeña en sanidad vegetal, principalmente en virología de las plantas, comunicación, diagnóstico de plagas y cuarentena. La validación de un modelo de ley sobre sanidad vegetal, salud animal e inocuidad de los alimentos por parte de los países del Foro del Caribe (CARIFORUM) fue la base para formular un marco legislativo armonizado, crear mecanismos regionales de articulación e incrementar en 60 % la participación de los países en reuniones internacionales sobre SAIA. Por otra parte, 1350 actores públicos y privados se capacitaron en requerimientos de SAIA, lo que permitió mejorar los sistemas de inocuidad para más de 25 compañías privadas.

Capacidades en Codex: La participación de 19 países en nueve reuniones del Comité del Codex, la organización de eventos entre el Comité Coordinador del Codex Alimentarius para América Latina y el Caribe (CCLAC) y el Comité Coordinador del Codex Alimentarius para África (CCAfrica) y la ejecución de cinco proyectos de hermanamiento, entre otras acciones, beneficiaron a más de 1000 personas y fortalecieron las capacidades de instituciones de América Latina y el Caribe (ALC).

Mejores técnicas de laboratorio: El IICA incrementó las capacidades técnicas para la detección de máximos niveles de residuos en algunos laboratorios que sometieron datos al Codex Alimentarius. Con ello se procuró mejorar el acceso y la estabilidad de los mercados del banano en Costa Rica y Guatemala, del de piña en Panamá y del de aguacate en Colombia.

Incidencia de salmonella en pollos en el Caribe: Gracias al proyecto “Estudio regional de la resistencia microbiana”, se logró determinar la incidencia de esa bacteria en pollos y su resistencia, así como mejorar las capacidades de siete países del Caribe para realizar exámenes de resistencia microbiana.

Aumento de ingresos, acceso a mercados y disponibilidad de alimentos: Al menos 96 proyectos económicos o planes de negocio fueron elaborados con base en las metodologías AT-SIAL, LINK/CIAT y CANVAS en Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, México y Surinam, con el fin de atender emprendimientos y demandas productivas de más de 1400 agricultores familiares excluidos (mujeres, jóvenes, poblaciones indígenas y afrodescendientes, hombres) en diversas áreas de interés, tales como diversificación productiva, seguridad alimentaria, ecoturismo, ganadería y cultivo de cacao, café, hortalizas, vegetales, tubérculos, coco y plantas medicinales, entre otros.

Fuente de proteína para familias haitianas: Con el apoyo de las monjas Cáritas y del IICA, en Arreguy, Haití, el proyecto de granjas avícolas se amplió con 500 gallinas adicionales, lo que permite a niños, adultos mayores y agricultores de bajos recursos tener una mejor alimentación a bajo costo. Además, el proyecto promovió la administración de las granjas por las mujeres de la zona y contribuyó a generar ingresos extras por la venta de huevos a las comunidades vecinas.

Diversificación de opciones de alimentación en Centroamérica: Los 24 consorcios locales en yuca, papa, aguacate y tomate generados mediante el PRIICA se constituyeron en actores claves para mejorar la disponibilidad y el acceso de alimentos para los beneficiarios del proyecto, quienes recibieron resultados de investigaciones y participaron en eventos de capacitación y ferias que les permitieron aprender sobre nuevas formas de preparar y consumir sus cultivos. Algunas actividades relevantes fueron la entrega de semilla de yuca a productores de Guatemala y la siembra de la variedad ICTA Izabal en 890 parcelas en ese país, la generación de 13 tecnologías en Costa Rica y la producción de 35 nuevos genotipos de yuca en Nicaragua.


PRIICA, trabajar juntos, compartir los logros parte 1 y 2
A través del trabajo realizado en los consorcios locales de investigación e innovación agrícola y las redes regionales, se ha mejorado la disponibilidad de alimentos y el acceso a ellos por parte de los productores y las productoras de pequeña escala de Centroamérica. El Programa Regional de Investigación e Innovación por Cadenas de Valor Agrícola (PRIICA), es una iniciativa de la Unión Europea y el IICA que promueve el trabajo colaborativo para enfrentar los desafíos y avanzar juntos compartiendo el conocimiento.

Agricultores familiares con mayor acceso a alimentos: En Paraguay, Perú y Guatemala, el IICA promovió la formulación e implementación de estrategias y planes para la gestión y el manejo de sistemas de producción sostenible de AF. Por otra parte, en Bolivia y Venezuela se fortalecieron las capacidades técnicas para la formulación e implementación de planes de gestión del agua y riego. Ambas acciones permitieron mejorar la gestión de los recursos naturales y productivos, garantizar una buena alimentación y reducir los niveles de desnutrición en esos países.


Agricultura familiar: Pensar el pasado, mirar el presente, cambiar el futuro parte 1 y 2
A través de sus protagonistas conocemos una experiencia centroamericana que contribuye a la seguridad alimentaria de productores y productoras de pequeña escala mediante procesos participativos de investigación e innovación tecnológica agrícola: El Programa Regional de Investigación e Innovación por Cadenas de Valor Agrícola (PRIICA). Una iniciativa de la Unión Europea y el IICA que promueve el trabajo colaborativo para enfrentar los desafíos y avanzar juntos compartiendo el conocimiento.

Mayores ingresos para acuicultores de República Dominicana: El IICA contribuyó a aumentar los ingresos y a mejorar la seguridad alimentaria de 80 pequeños acuicultores de la provincia de Monte Plata, quienes adoptaron tecnologías de alimentación mediante productos naturales que les permitieron reducir la utilización de insumos importados.

Rescatando los saberes locales: En Nicaragua, Venezuela, Ecuador, Guatemala, Paraguay y Bolivia, los conocimientos de la AF fueron documentados con la sistematización de saberes locales y prácticas ancestrales orientadas a mejorar el aprovechamiento de especies autóctonas y recursos genéticos nativos con potencial alimentario. Específicamente, más de 250 agricultores y técnicos intercambiaron experiencias sobre saberes locales en quinua y cañahua, lo que permitió revalorizar la utilización de estos productos en los sistemas de producción nacional.


La agricultura en la Región Andina, la convivencia de lo ancestral y lo moderno
En las altas cumbres de los Andes iniciamos un viaje hacia las tierras bajas de la costa y de las llanuras amazónicas. Recorremos la Región Andina de nuestra América para adentrarnos en su agricultura múltiple y diversa, donde conviven los conocimientos y costumbres ancestrales con las más modernas tecnologías. Un recorrido lleno de colores, sabores y saberes